El juez Pablo Ruz ha llegado a interrumpir este lunes la declaración de Luis Bárcenas porque una de las partes estaba filtrando en las redes sociales el contenido de la comparecencia. Los mensajes han sido atribuidos al abogado catalán Jaume Asens, del Observatori Desk, una de las acusaciones populares personadas. ¿No es esto poco serio?
Mi jefe ha opinado al respecto que esto es una parte más de la confrontación entre el mundo analógico y el digital, y que las autoridades judiciales deberían replantearse que, precisamente, la era digital ha llegado aquí para quedarse. Por lo tanto, más que vetarla o tratar de mantenerla apartada, lo que quizás habría que hacer es acoplarla a la práctica y, de este modo, forzarla a prestar el servicio deseado.







