Antonis Samaras ha dicho que después de tanta austeridad, en cuanto le dejen, va a bajar el impuesto sobre sociedades griego hasta el 15%, equiparándolo casi casi con el de Irlanda (que está al 12,5%), convirtiendo así al país mediterráneo en otra especie de ‘paraíso fiscal’ dentro del euro.
Le hemos preguntado a mi jefe si esta es una actitud lógico, habida cuenta de que desde Bruselas ahora les ha dado por combatir toda clase de ventajas fiscales pero en serio (aunque de momento, y como era de esperar, no se ha llegado a ningún lado). Mi jefe ha dicho que sí, que es lógico. Sobre todo porque tras tantos años de castigo, igual hay que ir cambiando de orquesta.
Una orquesta, por cierto, que también debería cambiar Merkel. Más que nada porque su economía está a dos minutos de la recesión. Y bueno, todavía le quedan varios meses antes de las elecciones.
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Los griegos están hartos de disciplina germánica
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