Sacan los medios -nosotros también, claro- que para atraer a fondos buitre al ya famoso banco malo el Gobierno está perfilando una serie de medidas que suponen poco más o menos que poner una alfombra roja para los recién llegados: no habrá impuestos para estos fondos. A cambio, los funcionarios se quedan sin paga de Navidad. Que hay que recaudar.
Le hemos preguntado a mi jefe por esta pequeña paradoja, aunque matizando que en nuestra opinión también tiene cierto sentido ofrecer incentivos a unos fondos que son necesarios. El que me paga ha montado en cólera y ha repetido lo que ha dicho ya doce mil veces: en Grecia llevan un rescate acumulado de 240.000 millones de euros (más que su PIB de un año) y ahí siguen, mientras que en España hemos aprobado todas las reformas habidas y por haber sin ver un mísero euro.
«Esto es una tomadura de pelo llevada a cabo por una cuadrilla de….». Y los puntos suspensivos son literales. Nos ha dicho: «Puntos suspensivos». Y normalmente el que me paga no se corta a la hora de repartir calificativos. Así que imagínense lo que estaría circulando por su mente en esos momentos. Eso sí, ha dado un nombre: todo esto lo empezó Zapatero.







