Uno de los titulares del día lo ha dejado la Fundación de Estudios de Economía Aplicada, más conocida como Fedea, al decir que el Gobierno o congela las pensiones o va directo a la quema por increíble. Es decir, que o cuadra el déficit anual tirando de lo único que puede tirar -según Fedea- o volverá, una vez más, a incumplir sus promesas.
Mi jefe siempre ha sido crítico con Fedea. No por animadversión personal de ningún tipo, ni mucho menos, sino más bien por mantener un discurso contrario al suyo. Fedea apuesta por reformas (o ahora, por más reformas) que conllevan recortes. Y el que me paga considera que este discurso, que bebe directamente de Angela Merkel, lo único que ha hecho ha sido generar desempleo y depresión.
En cualquier caso, mi jefe nos aclara que Fedea es una Fundación de catedráticos de economía y no una plataforma que entre en debates políticos, salvo que ellos digan lo contrario. Así ha parecido querer decirnos que, a pesar de las diferencias que mantiene con ellos, tampoco hay que buscarle los tres pies al gato.







