Natixis ha provocado un extraño concurso de acreedores de dos empresas, la de Joaquín Rivero y la familia Soler (accionistas de Gecina), sobre un crédito, que al menos hasta el momento, estaba al corriente de pago. No es la única cosa extraña que ha hecho el banco francés en los últimos días.
Natixis cerró el pasado jueves antes de la apertura de la Bolsa una ‘colocación acelerada’ del 0,6% del capital social de la inmobiliaria (375.000 acciones) por 29,25 millones de euros, pero no identificó quien era el dueño de estos títulos. La pregunta que se hacen ahora en los círculos financieros es ¿quién era este inversor?
El banco francés colocó las acciones a 78 euros. Después de esta venta, los títulos de Gecina subieron hasta los 79,50 euros. Sin embargo, hoy se desplomaban casi un 5% tras conocer la noticia del concurso de acreedores y se mueven en los 76,70 euros.







