El Rey, Juan Carlos I, se ha pronunciado sobre los ánimos secesionistas de Cataluña. Y ha venido a decir, poco más o menos, que no está el horno para bollos y que se dejen de tonterías, que ahora toca salir de ésta y eso sólo se consigue remando todos juntos. A modo de respuesta, desde la ribera septentrional del Ebro le han sacado el dedo.
Mi jefe, que tampoco es que sea un gran fan de la Casa Real, nos ha comentado que a él le parece bastante lógico que el monarca haya salido a la palestra para decir lo que ha dicho. Es más, nos ha explicado que tiene la obligación de hacerlo, dada la importancia de su figura y lo que se supone que representa. Y que lo censurable y reprochable hubiese sido su silencio.
No obstante, el que me paga también se ha mostrado comprensivo con la reacción de buena parte de los catalanes, que le parece igualmente lógica. Al fin y al cabo, nos ha argumentado, los independentistas tienen todo el derecho del mundo para repudiar a un tipo que se apellida Borbón.
Acceda a la versión completa del contenido
El Rey tenía que salir a decir algo
La decisión se adopta después de que Adif inspeccionara 69 puntos de la red y…
Tras el avance de este frente invernal, las autoridades federales y estatales han activado protocolos…
El reportaje, sustentado en conversaciones con dos altos funcionarios del Ministerio de Salud iraní, describe…
El titular de Economía ha destacado que la presentación del proyecto en el Foro Económico…
El CERF, creado en 2006 para responder con rapidez a desastres naturales y conflictos armados,…
La borrasca Ingrid mantiene en alerta a buena parte del país con incidencias relevantes en…