El comisario europeo de Mercado Interior, Michel Barnier, más conocido como «el amigo de los hedge funds» en algunos círculos financieros, ha anunciado este viernes que el Banco Central Europeo (BCE) supervisará a todas las entidades financieras de la zona del euro, que son más de 6.000. Desde Berlín le han dicho que no se motive tanto, que si acaso a los más grandes y todo en orden.
Mi jefe opina que lo importante es que hablen de la importancia de una supervisión del sistema financiero a manos de un regulador concreto. Que el hecho de que existan discursos distintos, e incluso enfrentados, es lo más normal a estas alturas. Pero que es bueno que se hable de ello. Y que a ver si se habla, también y aprovechando el impulso, de una mayor regulación de los mercados.
En concreto, el que me paga ha destacado que era de esperar la reticencia alemana, pues aunque todo el mundo ya sabe que sus entidades son una castaña, no por eso desean que salgan demasiado perjudicadas ante este tipo de contextos. Y es que como Bruselas se ponga con el Hypo Real Estate o con las cajas alemanes puede salir de ahí auténtica purpurina.







