Le hemos preguntado a mi jefe que, tal y como ha evolucionado el Ibex 35, si no teme que exista un riesgo inminente de que los bancos de inversión u otras grandes multinacionales extranjeras se hagan con partes importantes, o directamente con la totalidad, de grandes empresas españolas.
El que me paga me ha devuelto la pregunta: ¿Riesgo por qué? Y acto seguido me ha explicado que si el capital extranjero llega como capital y no como préstamo (es decir, como deuda), pues que bienvenido sea. Que lo que hay que desear ahora mismo es que no nos presten más y sin embargo traigan la pasta.
De este modo, mi jefe considera que se desplazaría el riesgo y el temor de los mercados hacia el apalancamiento de España. Lo cual, evidentemente, sería una noticia positiva.







