Mi jefe cree que el Banco de España va a tener que dar muchas explicaciones algún día en relación a cómo se está gestionando la reestructuración del sistema financiero español. Una de las cosas que más le chirría al que me paga es que parte de las ayudas públicas se estén destinando a reestructurar las plantillas de las cajas de ahorro.
Mi jefe opina que se ha perdido el respeto a la gestión de fondos públicos. Y que no sólo en España, si no en buena parte del mundo. Y que lo público ahora parece ser sinónimo de que es de todos, y por eso, al ser de todos, da la impresión de no ser de nadie. Y por no ser de nadie, hay cuatro listos que se lo llevan crudo y hacen lo que quieren.
¿Deberían las cajas haber aplicado la reforma laboral de Rajoy a la hora de despedir a sus trabajadores? Mi jefe dice que la pregunta no se puede contestar porque los despidos han sido realizados antes de que la medida fuese adoptada. Pero que, en cualquier caso, la estrategia de las cajas es demasiado alocada.







