Brasil empieza a darle miedo a las naciones latinoamericanas más desprovistas de poder corporativo. También a algunas otras, cuyas empresas proceden de grandes fortunas familiares que han construido imperios, más o menos contemporáneos, en las últimas cinco décadas o así.
La potencia de las multilatinas brasileñas, muchas de ellas aún controladas por el capital público, ha alcanzado tales dimensiones que en algunos blogs de la izquierda del subcontinente, y no sólo en su versión chavista, se empieza a hablar de imperialismo. Lo mismo que sucede con China o con Rusia.
Hace 20 años, la partida en América Latina se jugaba entre EEUU y la UE, con un especial protagonismo de España. Hoy los actores son otros pero los problemas se parecen mucho a los que había en el pasado.
¿Estamos al inicio de una ola antibrasileña en el subcontinente? Tal vez. Y, quizá, sería un signo de normalidad el hecho de que junto a los gringos y a los conquistadores aparezcan nuevos malos de la película.
Acceda a la versión completa del contenido
¿Quién teme a las multilatinas brasileñas?
El repunte del queroseno, clave para el sector aéreo, está obligando a las compañías a…
El tráfico ferroviario en Madrid ha registrado este domingo por la tarde importantes incidencias que…
La nueva cifra llega en pleno alto el fuego de 10 días entre Israel y…
El impacto del cambio climático sobre la salud en Europa ya es una realidad que…
El incidente ha interrumpido uno de los actos más simbólicos del calendario político y mediático…
La catástrofe de la planta ubicada en Ucrania —que entonces aún formaba parte de la…