De un tiempo a esta parte, en esta redacción, hemos notado cómo el trato hacia Grecia ha cambiado por parte de Bruselas. Antes se exigían fuertes medidas de austeridad mientras se prometía que nadie saldría del euro. Ahora, cada hora aparece un ministro de Finanzas diferente a decir que si va a salir, que si no va a salir y que si sale no saldrá tal o puede que sí salga cual. En general, tenemos la sensación de que nos vacilan. A todos.
Mi jefe opina que es altamente improbable que Grecia salga del euro. Y me ha recordado quiénes son los mayores acreedores del país: Alemania y Francia. No ya sólo sus bancos, como todo el mundo sabe. También como estados que le venden gran cantidad de armamento a Atenas. Es como cuando una mafia a la que debes pasta te cuelga de una ventana por los pies; no te van a dejar caer, o no hasta que les pagues lo que debes, si es que les debes mucho.
Además, también está el problema de la quita de la deuda, que activaría los derivados y no se sabe ni cuántos hay ni dónde están. Así que la hecatombe financiera podría ser de aupa.
Acceda a la versión completa del contenido
Curiosas paradojas griegas
El anuncio, realizado este domingo, se enmarca en la escalada de tensión entre EEUU e…
El resultado de las elecciones legislativas en Hungría ha generado una rápida reacción en la…
El resultado de los comicios húngaros, convertidos en un auténtico plebiscito sobre la relación del…
Hungría afronta un giro político tras más de una década de hegemonía de Viktor Orbán,…
El resultado de las elecciones legislativas celebradas este domingo marca un cambio de ciclo político…
Tras una semana marcada por contactos diplomáticos, la crisis entre Washington y Teherán da un…