He estado en la Bolsa de Madrid porque mi jefe ha decidido impulsar un pequeño canal de televisión. Así que nos envía a los jóvenes reporteros a mostrar nuestras enormes carencias por esos mundos de Dios cámara en mano. La idea de hoy era obtener declaraciones de los inversores más veteranos sobre el parqué en una de las últimas sesiones de este nefasto 2011.
Ninguno ha querido hablar para la cámara. Sin embargo, off the record, todos los consultados se han explayado a placer: las cajas son un auténtico desastre. Mi jefe ha puntualizado que son un auténtico desastre del Gobierno socialista y del Banco de España. Aunque ha matizado, a su vez, que algunas entidades se salen del saco. Como Ibercaja, Caja Murcia y alguna que otra más.







