Los problemas que está encontrando la Generalitat valenciana para encontrar compradores para sus ‘bonos patrióticos’ están obligando a los bancos que intentan colocar estos títulos a redoblar sus esfuerzos en el sprint final. Según se comenta en ciertos círculos, los teléfonos echan humo en la recta final de la operación, con llamadas a todos los potenciales clientes. El Gobierno que preside Alberto Fabra necesita colocar 1.800 millones de euros para pagar el vencimiento de la emisión del año pasado, este mismo mes.







