Hoy toca hablar de robos curiosos. Uno de ellos tuvo lugar el pasado Año Nuevo en Argentina cuando unos ladrones robaron 136 cajas de seguridad de un banco en Buenos Aires y se llevaron un botín valorado en unos 10 millones de dólares. El robo fue ya de por si ‘peliculero’ porque los delincuentes accedieron a la sucursal bancaria construyendo un túnel alfombrado con hule de unos 30 metros de largo, desde un local cercano hasta la bóveda del Banco Provincia, sin que en los comercios vecinos sospecharan nada porque creían que estaban haciendo reparaciones en un local que se había alquilado cinco meses antes. Sin embargo, esto no es lo más curioso sino que la sorpresa final de este espectacular delito ha sido que los ladrones guardaron parte del botín- unos 415.000 dólares y 1,5 kg de joyas- en dos cajas de la misma entidad atracada, lo que ha dejado de piedra a los investigadores.
Y si ya hay que tener mucha cara para robar un banco e ingresar el botín en la misma sucursal, también hay que tener una buena dosis de sangre fría para robar en… una comisaría. Y esto es lo que ha sucedido en Costa Rica donde un hombre disfrazado de policía se llevó dos armas en la armería de una comisaría, sin que ningún agente sospechara que era un impostor. El individuo entró por la noche en una comisaría en las afueras de San José y pidió en la armería una subametralladora UZI y una pistola 9 milímetros para después marcharse tranquilamente, sin que nadie le pidiera su identificación. Las autoridades están que trinan por la negligencia y suponemos que rodarán cabezas. No es para menos.







