De un modo completamente natural, algunos expertos financieros que han hablado con los medios de comunicación españoles en Davos han introducido en el debate la peculiar figura de las suspensiones de pagos escondidas como fórmula a la que quizá recurran en el futuro algunos estados para eludir los siempre sospechosos ‘defaults’ y capear el temporal. El invento, que ya habría sido puesto en marcha por los peligrosos griegos, es bien antiguo y consiste en solicitar un crédito a tipo de interés superior para cancelar el anterior y seguir en marcha.
Como se ve, nada nuevo, una especie de pirámide de poco recorrido que, sin embargo, por el peso de la propia insinuación puede servirle mucho a los ejércitos de la especulación para hacer dinero sobre la base de un ataque sostenido a la reputación de ciertos estados soberanos. En los últimos tiempos, los países del sur de Europa, en general, y España, en particular, se encuentran dentro de esta infernal línea de fuego y, por ahora, los ataques van a seguir. Esperemos que la fortaleza resista.







