El telegrama, leído en Cadena Ser, va dirigido al cantante distinguido con el Nobel de Literatura. Admirado poeta y compositor, acepte felicitaciones por el premio Nobel de Literatura que acaba de concederle la Academia de Estocolmo, deje de hacerse el sueco, conteste las llamadas de teléfono para evitar la desolación del rey Carlos Gustavo, comparezca en la ceremonia con la guitarra y ofrezca un recital que vale más que mil discursos. Pero si lo prefiere opte por el brillo de la ausencia, a lo Baltasar Gracián, siga renunciando al lucimiento de quienes invocan que en periodismo no hay abuela, y ahórrenos la degeneración de los premiados.
Acceda a la versión completa del contenido
Telegrama para Bob Dylan
La semana comienza con una jornada de transición en lo macro, aunque con elementos suficientes…
El trabajo aporta una nueva base fisiológica para explicar tanto la distribución actual de estos…
Un editorial publicado este jueves en la revista Science advierte de que la detección de poblaciones de mosquitos…
El optimismo de los mercados se consolidó durante toda la jornada del viernes, impulsado por…
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha iniciado una investigación formal…
El avance de la energética presidida por Ignacio Sánchez Galán se produce en un contexto…