El telegrama, leído en Cadena Ser, va dirigido al presidente de Turquía. Señor presidente de la República de Turquía, después del golpe viene la purga de los ejércitos, de la policía, de los jueces, la multiplicación de las sospechas, el cuestionamiento de las alianzas, el llamamiento a las movilizaciones en las plazas simbólicas y en las mezquitas de referencia, la restauración de la pena de muerte. El prestigio del terror sirve para disuadir nuevas intentonas. Pero cuidado con la dosis porque puede inducir tanto la sumisión como un nuevo levantamiento de quienes reaccionen antes de que vengan a por ellos.







