Parlamentarios de Podemos y sus confluencias han tenido que enseñar sus acreditaciones como diputados ante la expectación desatada en el debate de investidura. El debate de investidura al que se someterá el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha desatado una auténtica locura. Hasta 800 periodistas se habían acreditado para seguir de cerca esta cita en el Congreso. Si a esto sumamos los senadores, así como los diferentes invitados, que han decidido acercarse a la Cámara baja esta mañana, los pasillos eran un ir y venir de gente más propio de la Gran Vía madrileña un sábado de rebajas.
El aglomeramiento en los pasillos del Congreso aumentaba cuanto más se acercaba la hora en la que el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, tenía que subir a la tribuna e intervenir en esta sesión. Cuando apenas quedaban unos minutos para las 9 de la mañana, los diputados de los diferentes grupos parlamentarios hacían su entrada para sentarse en su escaño.
Algunos de ellos, en concreto, los pertenecientes a Podemos y sus confluencias, han tenido que presentar a los ujieres de la Cámara sus respectivas acreditaciones ‘rojas’ como diputados para poder acceder, según han afirmado fuentes parlamentarias presentes en ese momento. Y es que, era difícil distinguir entre tanta gente quién era parlamentario, quién invitado o quién periodista.
En esta situación se han visto, según las mencionadas fuentes, la representante de la formación morada Irene Montero, que ha tenido que rebuscar por su bolso la mencionada acreditación.







