Quizá se convierta en una tendencia. Quizá no. Pero según una información publicada ayer en Financial Times, Royal Bank of Scotland va a poner a la venta la mayor parte de su colección de arte, valorada en unos 16,87 millones de euros. Antes de proceder a la liquidación de estos activos, sin embargo, la entidad financiera tendrá en cuenta las condiciones del mercado para realizar esta operación sin perjudicar a sus accionistas.
Está última cuestión no es baladí. Según los datos del portal de Internet especializado artprice.com, en los últimos 12 meses los precios vigentes en este mercado han experimentado una caída del 37% que podría deberse, al menos en parte, al hecho de que los grandes bancos han dejado de adquirir piezas. Una costumbre que sí tenían en los años inmediatamente anteriores al estallido de la crisis y que contribuyó a distorsionar los costes.







