El telegrama de hoy, leído en Cadena Ser, va dirigido al rey de España. Señor, al revocar, conforme al régimen de títulos, tratamientos y honores de la Familia Real, a la Infanta Doña Cristina la facultad de usar el título de Duquesa de Palma de Mallorca, conferida mediante Real Decreto de 1997, aporta un ejemplo relevante en el ámbito de su entorno más íntimo. Las autoridades públicas han de responder no sólo de su conducta personal sino también de la de quienes les rodean. Aquí, cuando cunde la irresponsabilidad, Su Majestad toma la difícil y dolorosa senda contraria, que debería seguirse como antídoto cívico a la tolerancia degradante. Veremos.







