El telegrama, leído en la Cadena Ser, va dirigido a la vicepresidenta del Gobierno. Señora vicepresidenta, ministra de la Presidencia, portavoz, encargada del CNI y del CIS y presidenta de todas las comisiones interministeriales. Su intento esforzado en la rueda de prensa del pasado viernes por reducir el caso Rodrigo Rato al de un señor particular es misión imposible. La pérdida de Rato destruye el pasado del PP y lo hace miserable.
La intriga mayor es quién hizo la filtración a la prensa y desde dónde. Otra cuestión es que, como escribe Gonzalo Tabares, la filosofía de una nación se mide por las crueldades medias de su población más sencilla.







