En el contrato de venta de Novagalicia, el FROB asumió el pago de hasta un 85% de las pérdidas asociadas a la judicialización de las preferentes. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) ha contratado a Mazars para vigilar el proceso de ayudas que concedió a Banesco por la compra de Novagalicia (en la actualidad Abanca), y que consistían en determinadas coberturas frente a algunos litigios pendientes, entre ellos los de las polémicas participaciones preferentes.
Según recuerda El Economista Banesco se hizo con Novagalicia por algo más de 1.000 millones de euros, pero a cambio el fondo de rescate otorgaba ciertas coberturas judiciales. En concreto, el FROB asumió que pagaría hasta un 85% de las pérdidas asociadas a la judicialización de las preferentes, el coste de las reclamaciones por las cláusulas suelo en hipotecas y la indemnización a Aviva por la ruptura de la alianza, además del 100% del ajuste llevado a cabo en el traspaso de activos a la Sareb.
El principal temor del FROB radicaría en las preferentes, donde Novagalicia ya había activado en julio pasado en garantía a su favor por importe de 250 millones, cantidad que superaba con creces las estimaciones iniciales para el conjunto de las coberturas.






