El telegrama de hoy, leído en Cadena Ser, va dirigido al cuñado de Jordi Pujol. Toda la vida siendo cuñado de Jordi Pujol, fundador de Banca Catalana, de Convergencia y president de la Generalitat, para descubrir con asombro que tenía escondida una fortuna, confesada este verano en un arranque de sinceridad para evitar males mayores. Su declaración de ayer ante el Parlamment –juro que ni yo ni mi esposa, la hermana de Pujol, sabíamos absolutamente nada de las cuentas en el extranjero, ni nos consta que viniera de una herencia, ni de un legado, ni que procediera del suegro Florenci Pujol- le aparta del caso y le deja en mero cuñado sin conchabeo. Entendido.







