Olivas se mueve para ver el caso Bankia ‘desde la barrera’

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Olivas ya ha defendido ante el juez Andreu que a pesar de que fue presidente de Bancaja nunca tuvo “funciones ejecutivas”. La ‘caída en desgracia’ de Rodrigo Rato a raíz de la polémica surgida por el uso de ‘tarjetas b’ en Caja Madrid ha supuesto que el foco de atención sobre el millonario rescate de Bankia- más de 22.000 millones de euros- se ponga en la caja madrileña, una decisión que, según comentan en determinados círculos, podría suponer un alivio para el que fuera presidente de Bancaja (la otra gran caja que formó Bankia), José Luis Olivas.

Se suma a este alivio que ya desde el primer momento las relaciones entre Rato y Olivas, a la postre presidente y vicepresidente de la entidad antes de su rescate, nunca fueron del todo buenas, creando numerosas tensiones internas. Aunque estas tensiones no explican el desplome de Bankia, tampoco contribuyeron especialmente a que se mantuviera a flote.

Olivas, expresidente también de la Generalitat Valenciana, tiene sus propios motivos para estar preocupado, ya que, al igual que Rato, se encuentra imputado dentro de la investigación del ‘caso Bankia’. No obstante, el pasado mes de septiembre sus abogados solicitaron al juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu que retirase su imputación en la causa en la que se investiga la fusión y salida a la Bolsa de la entidad porque, a pesar de su cargo y el de presidente de Bancaja y Banco de Valencia, nunca tuvo “funciones ejecutivas” en la misma.

“De la palabra ‘presidente’ se puede presumir una cierta capacidad de gestión y de control, tanto en una como en otra entidad. Sin embargo, tal alcance es más mediático que jurídico”, aseguraba la defensa de Olivas antes de recalcar que “durante los años que ostentó su mandato” su sueldo “siempre fue inferior a 20.000 euros anuales”.