«No vemos una voluntad política para atajar el mayor reto que se nos presenta a la especie humana»

Planeta Tierra
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

Hace cinco años, el 12 de diciembre de 2015, 197 países de todo el mundo se reunieron en la COP21 de París, en la que señalaron su compromiso de paliar el cambio climático. Entre sus principales objetivos se encontraban: reducir de forma sustancial las emisiones de gases de efecto invernadero y limitar la subida de temperatura del planeta a 1,5 grados. Por su parte, organizaciones medioambientales como Greenpeace y Fridays for Future valoran con reticencias las acciones de los países dentro del Acuerdo de París.

El año 2020 era el elegido para la renovación del Acuerdo de París, después de que éstos hayan alcanzado un lustro de edad. Sin embargo, la pandemia mundial de coronavirus ha obligado a retrasar la revisión de estos acuerdos.

“Fue un hito muy importante en la lucha climática para dar continuidad al Protocolo de Kyoto, en él que solo tenían asumidos objetivos la Unión Europea”, explica la experta en cambio climático de Greenpeace, Tatiana Nuño: “Ya dijimos que el acuerdo deja muchas cosas sin definir y sobretodo deja en función de los estados el asegurar que se implican las políticas necesarias para lograr sus objetivos”.

Por su lado, desde Juan Aguiler, miembro de Fridays for Future considera que siguen faltando políticas concretas a corto plazo. “Tras cinco años lo que estamos comprobando es que por mucho que se haya firmado, la voluntad política que hay actualmente es la de buscar excusas o la de buscar maneras de evitar cumplir las reducciones de emisiones anuales”, considera.

“Se marcó para 2050 una limitación de las emisiones, pero lo que ha pasado es que desde que se firmó han seguido aumentado las emisiones”, continua Aguiler.

Para Nuño todavía existe una brecha entre las recomendaciones de la ciencia y las políticas de los países: “Hace falta una reducción mucho más drástica de las emisiones”.

“No vemos una voluntad política para atajar el mayor reto que se nos presenta a la especie humana y a todo el planeta”, destaca Aguiler de Fridays for Future, el cuál considera que los estados pecan de pensar que todo se cambiará en el futuro.

España y el Acuerdo de París

España fue uno de los países que se comprometió a los objetivos del Acuerdo de París en 2015. Para Greenpeace la ley de cambio climático que está en el Congreso es la oportunidad del país para “actualizarse”.

“Somos el país de la Unión Europea que más ha aumentado sus emisiones entre 1990 y 2017. Los diferentes gobiernos que han pasado por España han limitado las renovables y han dado ayudas al carbón”, considera Nuño. Sin embargo, valora positivamente las nuevas medidas que el gobierno de Pedro Sánchez está adoptando como la creación de la vicepresidencia de Transición Ecológica o como la declaración de la emergencia climática.

Pero concretan que las medidas tomadas son todavía “insuficientes” para cumplir el Acuerdo de París. “El gobierno apuesta por reducir las emisiones solo un 23% en 2030, respecto a las que teníamos en 1990, mientras que en la Unión Europea se acaba de decidir bajarlas un 55%”, matiza la experta en cambio climático de Greenpeace.

Por último, explican que han iniciado un litigio contra el gobierno junto a Ecologistas en Acción y Oxfam Intermón. “Les apelamos al cumplimiento del Acuerdo de París desde los tribunales de España. Necesitamos ver una sentencia que obligue al gobierno a reducir sus emisiones y a que tener una normativa más estrictas para cumplir el acuerdo”, finaliza Nuño.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA

EnglishFrenchGermanSpanish