«No hay nada de lo que preocuparse»: Alemania minimiza el riesgo de fragmentación en Europa

Christian Lindner

Christian Lindner, ministro de Finanzas de Alemania

El Gobierno alemán minimiza el riesgo de fragmentación de la zona del euro y cree que no hay motivos para preocuparse, según ha asegurado el ministro de Finanzas, el liberal ChIrstian Lindner, a la CNBC tras el reciente aumento de los costes de financiación de las economías más endeudadas del bloque.

«La zona del euro es estable, la unión monetaria es robusta, tenemos instituciones y estamos considerando medidas para luchar contra la inflación, fomentar el crecimiento y salvaguardar la estabilidad macroeconómica. Sí, por supuesto, estamos asistiendo a un aumento de los diferenciales entre los Estados miembros, pero no hay necesidad de preocuparse”, ha asegurado Lindner, que también es el líder de los liberales alemanes.

Después de que la semana pasada el BCE anunciara la primera subida de tipos de interés en más de una década y de que abriera la puerta a un endurecimiento más agresivo de su política monetaria, la prima de riesgo de los países periféricos se disparó y, en el caso de Italia, llegó a tocar los 250 puntos básicos, un umbral que los analistas consideran “zona de peligro”. Este suceso obligó a la autoridad monetaria a reaccionar. Su consejo de gobierno se reunió de urgencia este miércoles y anunció la próxima creación de un mecanismo que respaldará y apoyará a los países más endeudados.

Por el momento, el anuncio del BCE ha funcionado. La rentabilidad del bono español a 10 años se aleja cada vez más del umbral del 3% que tocó a principios de semana. Lo mismo con el bono italiano de referencia, cuyo yield alcanzó el 4% y ahora se mueve en el 3,6%.

Lindner, considerado ‘halcón’ porque es conservador desde el punto de vista fiscal y garante de la ortodoxia presupuestaria, considera además que, visto en perspectiva de largo plazo, si se comparan los diferenciales de los países del sur con los de hace unos meses o años, “no hay necesidad de que nadie se ponga nervioso”. “Nuestra unidad y nuestras instituciones me hacen confiar en que podremos superar cualquier situación crítica”, ha añadido.

Sin embargo, el alemán Lindner también apuesta por la disciplina presupuestaria. “Todos tenemos que volver a unas finanzas públicas sanas”. “Tenemos que asumir también nuestras responsabilidades como ministros de finanzas”, dijo a la CNBC.

AUSTRIA: «PONGAN EN ORDEN SUS PRESUPUESTOS»

La postura del ministro de Finanzas alemán es mucho más diplomática que la de su homólogo austriaco, el conservador Magnus Brunner, quien ha asegurado estar “muy preocupado” por el reciente aumento de los rendimientos y ha lanzado un mensaje para los países afectados: “Pongan en orden sus presupuestos”.

El bloque comparte moneda y banco central que establece la política monetaria, pero lo forman 19 países diferentes con diversas posiciones fiscales. En este sentido, Brunner cree que el BCE “tiene que tener más posibilidades” y “solo puedo tenerlas si todos los presupuestos de todos los Estados miembros están en forma”.

La consolidación fiscal en la zona del euro no es, por ahora, una de las prioridades de la agenda. El bloque suspendió sus normas fiscales para dar más margen de maniobra a los diferentes gobiernos y que pudieran elevar el gasto público a raíz de la pandemia de coronavirus. Esta pausa se mantiene al menos hasta finales de 2023, tras los nuevos desafíos que implica la guerra de Ucrania, sobre todo una mayor inflación.