Naturgy cae casi un 12% en bolsa tras anunciar su escisión en dos compañías cotizadas

Sede de Naturgy en Barcelona

Sede de Naturgy en Barcelona. Autor: Naturgy

Las acciones de Naturgy se hundieron casi un 12% en Bolsa este viernes arrastradas por las dudas de los analistas respecto a la operación de escisión del grupo en dos grandes compañías cotizadas, una con los activos regulados de gas y electricidad (infraestructuras de red) y la otra con los negocios liberalizados (generación, tanto convencional, como renovable, y comercialización).

En concreto, los títulos de la compañía registraron un retroceso del 11,94% en la sesión bursátil, siendo el valor más castigado del Ibex 35 en una jornada bajista.

Así, las acciones del grupo retrocedieron hasta los 25,01 euros, tras sufrir mayor caída desde marzo de 2020, cuando estalló la crisis sanitaria por el Covid-19, y se situaron al cierre en su nivel más bajo desde el pasado 6 de diciembre.

De esta manera, el grupo energético sufrió en la sesión un castigo que le hizo perder casi 3.290 millones de euros en su capitalización bursátil.

El presidente de Naturgy, Francisco Reynés, anunció ayer la escisión del grupo en dos compañías cotizadas bajo el denominado ‘proyecto Géminis’.

La propuesta del Comité de Dirección de la compañía, que fue aprobada por unanimidad en el consejo de administración del pasado 1 de febrero, nace con el objetivo de «potenciar el papel de Naturgy en la transición energética y acelerar así su plan estratégico», indicó la empresa.

Este viernes, en una conferencia con analistas para presentar la operación, Reynés consideró que la escisión del grupo en dos compañías permitirá ser «más competitivos» a la hora de buscar «nuevos proyectos de crecimiento en el futuro». Asimismo, insistió en que el objetivo del ‘proyecto Géminis’ es «la creación de valor», a través de la focalización del negocio.

EXTRAER MÁS VALOR SERÁ «UN DESAFÍO».

En un informe sobre la operación, Credit Suisse señala que al precio actual de las acciones, éstas «ya descuentan los múltiplos de fusiones y adquisiciones para sus divisiones clave», por lo que, «extraer más valor será un desafío».

La entidad financiera, que reitera la visión de ‘infraponderar’ a la energética dada su falta de escala significativa en renovables y la actual situación de los mercados de gas y energía, mantiene así su precio objetivo en 20 euros por acción.

Los analistas del banco también subrayan, a pesar de que el anuncio de la división del grupo «fue una sorpresa», que las acciones de la energética ya estaban descontando la expectativa de nuevos movimientos corporativos tras la OPA parcial lanzada por el fondo IFM, entre otros.

Por su parte, los analistas de Bankinter creen que la operación representa «una buena noticia», aunque «no ven mucho potencial de revalorización».

«A los precios actuales, los ratios de valoración son exigentes. El ratio PER sobre los beneficios de 2025 incluidos en su plan estratégico se sitúa en 18,5 veces. La rentabilidad por dividendo (4,2%) es inferior a la de otras empresas del sector (REE, Enagás)», añaden.

Los analistas del banco destacan que el objetivo que busca Naturgy con esta escisión es que cada una las dos compañías se focalice en sus actividades respectivas y optimizar la estructura del grupo.

Así, afirman que al estar acotados los riesgos y negocios de cada grupo, «permitirá focalizarse mejor en la búsqueda de oportunidades y de financiación» y podría «facilitar la materialización de una eventual operación corporativa en el futuro».

Naturgy tiene un valor de compañía de unos 40.500 millones de euros -27.500 millones de euros de capitalización bursátil y 13.000 millones de euros de deuda neta- a repartir entre las dos compañías.

El negocio regulado de redes de distribución de transporte de gas y electricidad representa el 61% del resultado bruto de explotación (Ebitda), con el 40% en España y el 20% en Latam). Por su parte, el negocio liberalizado de generación y comercialización representa el restante 39%.

EL NEGOCIO REGULADO PODRÍA SUPONER EL 70% DEL VALOR.

De esta manera, Bankiter señala que el negocio regulado, por su carácter de mayor visibilidad en generación de flujos, admite más deuda que el negocio liberalizado, por lo que cree que, del total valor del grupo, alrededor del 70% podría atribuirse al negocio regulado, frente al 30% al liberalizado. Además, estima que la división permitirá al grupo alcanzar los objetivos del plan estratégico 2025 «con más garantías».

Por su parte, Banco Sabadell ve que la creación de valor «será a medio plazo y podría ser «asimétrica» entre las dos compañías surgidas de la escisión de Naturgy.

Además, los analistas advierten de que la actual cotización de Naturgy «ya estaría descontando un escenario optimista de rotación de activos (a múltiplos atractivos) y desarrollo renovable».

Por ello, indican que la generación de valor adicional necesaria para mejorar la recomendación debería ser superior al +30%, lo cual les «parece difícil a fecha de hoy, ya que cotiza con prima frente a comparables».