El presidente del Gobierno firma hoy una tribuna en de Grupo Prisa en el que llama a la UE a “actualizar su relación con África” ante los nuevos desafíos y oportunidades. Mariano Rajoy quiere demostrar que no sólo lee el Marca y firma hoy una tribuna en El País sobre la necesidad de que la Unión Europea “actualice su relación con África” para “adaptar” a este continente a los nuevos desafíos y oportunidades. La columna del presidente del Gobierno ha sorprendido a propios y extraños por dos cosas: primero, lo hace en el diario de Prisa; y segundo, el líder del PP no se caracteriza por dedicar este tipo de ‘guiños’ a los medios.
En plena polémica por el encuentro de Rajoy con el dictador Obiang en la cena de la cumbre UE-África, cita a la que el jefe del Ejecutivo ha decidido no acudir, el mandatario español firma en el periódico de Javier Moreno un artículo titulado ‘El otro lado del Estrecho’.
En él, el líder del PP destaca la revolución tecnológica que en los últimos años se está produciendo en el continente africano y, en especial, en Kenia, “país en el que más de dos tercios de sus ciudadanos usan su teléfono móvil a diario para pagar la compra, el taxi o el café”, incluso por encima de Japón y Estados Unidos.
Algo que hace que el presidente del Gobierno reconozca que “no solemos percibir a África como un continente a la vanguardia de la adopción de nuevas tecnologías y, sin embargo, en muchos aspectos lo es”. “Estamos acostumbrados a una imagen de África que solo refleja lo negativo: conflictos, dictaduras, pobreza, hambre. Todo esto existe, pero es importante dejar claro que esa no es la realidad africana, sino una parte cada vez más pequeña de esta”, remarca el mandatario español.
Una África, continúa, “que no sale en las noticias y que avanza con fuerza en la escena internacional”. Mientras que “los países de la Unión Europea luchábamos contra una crisis que redujo nuestro crecimiento a cero, África subsahariana crecía casi el 5%”. Tal es así que “seis de los 10 países con mayor crecimiento en la última década están en África y, según el Banco Mundial, África subsahariana crecerá aún más rápido en 2014, acercándose al 6%.”
Por ello, ha apostado porque Europa actualice su relación con África “para adaptarla a los nuevos desafíos y oportunidades”. Algo que monopoliza la Cumbre UE-África que estos días se está celebrando en Bruselas y que reúne a responsables de la Unión Europea y de África.
Asimismo, Rajoy ha afirmado que la UE “es el primer socio de África en todos los órdenes”. “Somos su principal socio comercial, el continente donde más emigrantes africanos viven y trabajan, el primer donante de ayuda al desarrollo y el principal contribuyente a misiones de paz en el continente”. De ahí que considere “imperativo poner al día nuestra relación” con África.
En cuanto a lo que atañe a España, esa relación debe girar en torno a tres pilares fundamentales: “responder a los desafíos a la paz y la seguridad africanas”; “contribuir al avance de la democracia y los derechos humanos en el continente”; y “promover una asociación económica entre África y Europa que ponga todos los mecanismos de que disponemos”.
Y es que, el presidente del Gobierno ha recordado la presencia de las Fuerzas Armadas nacionales en países como Malí y Somalia, así como el papel que juegan nuestras empresas, que en 2013 duplicaron las exportaciones realizadas en 2007.
El líder del PP no se olvida del problema de los inmigrantes irregulares, víctimas “de las mafias de la explotación de seres humanos”. “Acabar con ese drama de forma duradera pasa necesariamente por crear alternativas a la inmigración en los propios países de origen”. En su opinión, “la clave para ello es apoyar la transformación, ya en marcha, de las sociedades africanas para hacerlas más abiertas e inclusivas”.
Ante todo esto, “el reto para la UE y para España es ayudar a crear la seguridad física, jurídica e institucional necesarias para que esa clase media progrese, para que nazcan nuevas empresas africanas y para que nuestras empresas inviertan en África”. Eso, según Rajoy, “alimentará un círculo virtuoso en el que una prosperidad creciente generará mayor estabilidad y mejores oportunidades para los africanos, que ya no verán la emigración como su única opción”.







