La IGAE no ve relación entre los supuestos donativos al PP y la adjudicación de contratos públicos a constructoras al existir “diferencia de varios meses”. El Ministerio de Hacienda, a través de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), ha desmontado los ‘papeles’ de Luis Bárcenas y, en concreto, la relación entre las presuntas donaciones al PP y la adjudicación de contratos públicos a las empresas donantes. Para este departamento, “no hay variables que permitan relacionar donativos con contratos”, así como la “diferencia de varios meses” que ha existido entre los dos procesos.
Así lo asegura la IGAE en un escrito, al que ha tenido acceso Europa Pres, que ha servido a Anticorrupción para rechazar ayer la petición de la plataforma ‘Querella Bárcenas’ para ampliar la querella por los ‘papeles’ contra Francisco Álvarez-Cascos y Ángel Acebes y 15 empresarios.
La Intervención ha considerado “muy discutible” el “criterio temporal” que fija los querellantes entre estos presuntos donativos y las adjudicaciones. “No encuentran ni ellos ni nosotros otras variables que permitan relacionar donativos con contratos, como podría ser una relación entre el donativo y el precio de adjudicación”, asegura en el mencionado informe.
Asimismo, muestra sus dudas en torno a que “todos los donativos tengan su correspondiente adjudicación” y pone en evidencia las “numerosas incongruencias” que presenta la supuesta contabilidad del B de Luis Bárcenas.
“Opinamos que el que algunos de esos apuntes parezcan veraces, no confirma la validez del resto”, destaca el IGAE que afirma que “o no están todos los movimientos o hay algunos que no responden a la realidad”.
Por otra parte, también manifiesta que el extesorero del PP no ha aportado “ningún documento que demuestre la autenticidad de los apuntes que los papeles atribuyen» a Álvarez-Cascos, Ángel Piñeiro (ex-gerente PP gallego), y Angel Acebes y que en los hechos por los que se imputa a los dos primeros «son anteriores a 2007, por lo que, según los expertos en la materia, están prescritos”.
Eso sí, “si fueran reales, aspecto no demostrado con documentación, no tendrían trascendencia penal”.







