Rajoy ha dado la orden y todo las ‘estrellas’ del PP se han puesto a la tarea. Se trata de bajar hasta las agrupaciones del partido y explicar algunas decisiones como la reforma de las pensiones y unos presupuestos que no han sentado bien en casi ningún sitio. Rajoy ha dado la orden y todo las ‘estrellas’ del PP se han puesto a la tarea. Se trata de bajar hasta las agrupaciones del partido y explicar algunas decisiones como la reforma de las pensiones y unos presupuestos que no han sentado bien en casi ningún sitio.
En la tarea no sólo interviene la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, que fue la primera en batirse el cobre en Andalucía, una plaza especialmente difícil para ella porque los presidentes provinciales rechazan que Génova les ‘imponga’ un nuevo líder.
También se implicarán ministros y hasta la propia vicepresidenta que, acompañada del portavoz parlamentario Alfonso Alonso, estuvo reunida con la cúpula del PP vasco hace un par de días.
Incluso ‘pesos pesados’ que atravesaban horas bajas como la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, a pesar de sus diferencias con Génova, porque el partido no la defendió lo suficiente cuando estuvo imputada en el ‘caso Noos’ se han puesto ahora a la labor de dar la cara por los presupuestos. Como muestra una entrevista concedida ayer a la cadena SER de Valencia que no tiene desperdicio.
Hoy, por ejemplo, Cospedal, a quien acompañará su número dos Calos Floriano, tiene prevista una reunión con los presidentes provinciales del partido y los secretarios generales de las comunidades uniprovinciales, en la que participará la ministra de Empleo, Fátima Báñez, para explicar la reforma de las pensiones.
Los portavoces oficiales del partido han confirmado esta reunión al boletín.com, aunque han eludido dar detalles sobre los contenidos de la reunión. Incluso parece descartado que haya algún comunicado sobre lo tratado en el evento
Aún así, el ‘morbo’ está servido porque, según lo dispuesto en la convocatoria oficial, visible en el ‘twitter’ del partido, no asistirá, por ejemplo, Esperanza Aguirre, presidenta del partido en Madrid, pero si Ignacio González que es el secretario general y no está últimamente demasiado contento con Hacienda.
Cospedal, Floriano y Báñez no lo tiene bien. Pero otros lo han tenido peor. Por ejemplo, Celia Villalobos, la vicepresidenta del Congreso y antigua alcaldesa de Málaga, que fue ayer a su provincia para convencer a los representantes del partido de que el recorte que se les ha endosado en la inversión es lógico.
La ciudad ya se había visto muy beneficiada en otros momentos y ahora sería el turno de otras capitales andaluzas como Granada, por ejemplo. Lo malo es que la época dorada de los malagueños se produjo durante el Gobierno de Zapatero y con Magdalena Alvárez de ministra de Fomento.
Ese argumento, el de que los recortes de hoy se producen en territorios muy beneficiados en años anteriores, fue ‘inaugurado’ oficialmente por un recuperado Vicente Martínez Pujalte, cuyo estilo populista se vuelve a considerar adecuado por su ‘cercanía’ como comunicador para enviar mensajes a las bases en estos tiempos turbulentos.
Pujalte, activo el último fin de semana, estuvo el lunes en algunas tertulias, como la de la noche del Canal 24 horas para explicar, por ejemplo, que si en Cataluña hay menos inversión esta vez es porque ha habido mucha en años anteriores.







