El último barómetro sanitario demuestra que la mayoría de los españoles se oponen al copago farmacéutico impuesto por el Gobierno. El 54,5% rechaza que los pensionistas deban pagar por sus recetas y el 76% está en contra de que se aumente la cantidad que actualmente abonan los pacientes como baraja Ana Mato.
El sondeo -realizado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS)- ha incluido más de 7.800 encuestas realizadas entre febrero y octubre de 2012, cuando ya habían entrado en vigor gran parte de las medidas incluidas en la reforma sanitaria impulsada por el Gobierno, como la retirada de la tarjeta sanitaria a los inmigrantes irregulares, la desfinanciación de más de 400 fármacos o el nuevo sistema de copago farmacéutico, según informa Efe.
Precisamente esta última medida, para reducir el gasto público en medicamentos, no cuenta con el respaldo de parte de la ciudadanía, según muestra el estudio.
En concreto, el 47,5% de los encuestados está en contra de que los pacientes paguen sus recetas según su nivel de renta, y un 54,5 % rechaza que los pensionistas paguen una cantidad del precio de sus recetas a partir de un determinado nivel de renta, como sucede ahora tras la última reforma.
Además, el 75,8% no vería con buenos ojos que se aumentará la cantidad que actualmente abonan los pacientes por la compra de medicamentos, algo no descartable ya que la ministra Ana Mato avanzó hace unos meses que se iban a revisar los tramos de renta y los porcentajes establecidos hace un año.
Por otro lado, el 81,3% mostraron su desacuerdo con la posibilidad de que las visitas al médico de cabecera o a urgencias pudieran tener algún coste económico.






