El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) está al borde del abismo. Así lo ha asegurado su presidente, Emilio Lora-Tamayo, que ha pedido al Gobierno que envíe a la institución las cantidades comprometidas, 75 millones de euros, antes de octubre o habrá un “cataclismo” irreversible: el mayor organismo de investigación de España tendrá que cerrar.
Lora-Tamayo ha sido rotundo en la rueda de prensa que ha convocado para dar cuenta de la situación económica del CSIC. Necesita urgentemente una inyección presupuestaria del Gobierno porque el déficit que arrastra este ejercicio, de 102 millones de euros, es insostenible. Hace unos días el Ejecutivo de Rajoy aprobó enviar a la institución 25 millones y se comprometió a realizar una segunda aportación en septiembre hasta los 75 millones, pero el presidente del organismo de investigación asegura que sería insuficiente y que necesita, al menos, 100 millones. “Sin ese dinero no llego a fin de año, se acaba la gasolina”, ha advertido.
Y todo, según ha indicado, porque a la bajada de ingresos de los últimos años se ha unido la disminución de las transferencias que hace el Gobierno al CSIC. Así, mientras que en 2008 el organismo recibió 589 millones de euros, para el presente ejercicio el Ejecutivo ha enviado una partida de 409 millones, 180 menos, lo que sin duda ha repercutido en el funcionamiento de la institución, que aglutina a más de 100 centros de I+D y tiene una plantilla de 15.000 trabajadores, recoge El Mundo.
Por ello, para tratar de paliar esta situación Lora-Tamayo ha decidido utilizar los remanentes de los centros de investigación e incorporarlos a la caja común. Se trata de las cantidades conseguidas para proyectos que los equipos han ahorrado, y que tradicionalmente quedaba en manos de quien lo había conseguido. No obstante, ahora el presidente del CSIC quiere usarlo como “colchón” para garantizar la viabilidad económica de la institución hasta que reciban la transferencia ministerial tras el verano.
“Nuestra intención es que los remanentes sean una situación temporal”. “Una vez que se logre estabilizar el Consejo y se empiecen a recuperar los ingresos, iremos reintegrando los remanentes de una manera controlada y ordenada”, ha dicho Lora-Tamayo. Una afirmación con la que ha tratado de calmar a los investigadores, molestos por esta medida que coloca al mismo nivel a todos los centros con independencia de la gestión que hayan realizado de sus ingresos.






