Los alcaldes del PSOE e IU han vuelto a abandonar el consejo territorial de la FEMP nada más iniciarse para protestar por la reforma de la administración local que prepara el Gobierno de Mariano Rajoy.
El vicepresidente del organismo y uno de los que abandonó el consejo, Abel Caballero, ha reiterado tras el plante que la reforma se basa en un “coste estándar”, que no tiene sentido económico ni jurídico y que sólo contribuirá a que se privaticen servicios a un coste mayor, según informa elpais.com.
Mientras, en el PP el ambiente entre los alcaldes es tenso. La mayoría de los ediles rechazan la reforma y, en especial, la aplicación de un coste para la prestación de servicios que no podrán exceder, bajo amenaza de perderlos en favor de las diputaciones. Pero Javier Arenas, vicesecretario de Política Autonómica y Local, se está empleando a fondo en intentar convencer a los suyos. En los últimos meses ha mantenido rondas de reuniones con el ministro de Hacienda; con alcaldes de las ciudades más grandes de España y dirigentes del PP autonómicos y provinciales.
Arenas ha culpado al PSOE de no querer llegar a un acuerdo: “Merecía la pena pactar con la oposición, pero los líos internos del PSOE lo ha impedido”, dijo tras una reunión con alcaldes de su partido. Gaspar Zarrías, secretario de Política Municipal del PSOE, ha replicado asegurando que la única negociación posible es mediante la retirada del texto, que ve como un ataque al corazón de la autonomía local que enmascara la privatización de los servicios en manos de las diputaciones.
En la misma vertiente que el PSOE, se posiciona IU, que a través de su responsable de política Municipal, Manuel Fuentes, ha calificado la actitud de los alcaldes del PP como «nuevo el servilismo», que opera «como un rodillo en defensa del Gobierno de Rajoy y de la despiadada reforma local que aborda en solitario». Para Fuentes «está en juego la autonomía local, la esencia del municipalismo».







