Mariano Rajoy ha presentado hoy el informe sobre la reforma de la administración, uno de sus proyectos estrella. El presidente del Gobierno lo prometió ya en la oposición, y ha necesitado año y medio para sacarlo adelante. De momento, no será una ley, sino un voluminoso informe de cómo está la situación, con mucho detalle de las duplicidades encontradas, del reparto de competencias, del número de empleados públicos dedicados a cada cosa en el Estado y en las autonomías. Y un largo elenco de 217 medidas para adelgazar y simplificar la administración.
Es, según Rajoy, la radiografía «más minuciosa que se ha hecho de nuestro sector público en la historia de la democracia». «Quisiera acabar con un mito muy extendido sobre el tamaño de la administración pública: España se sitúa entre los países de la eurozona con menor gasto público, un 43%, seis puntos menos que nuestro entorno», explicó Rajoy en la presentación.
La reforma regulará la tipología de los organismos públicos, tanto del Estado como de las autonomías, y establecerá las condiciones para crearlos y la forma de suprimirlos. En ese sentido, el Gobierno aprobará cambios en normas estatales y planteará recomendaciones para que puedan ser seguidas por el resto de administraciones. El Gobierno subraya que abogará por el diálogo con las autonomías y rechaza entrar ahora en la posibilidad de adoptar medidas coercitivas como las relacionadas con su financiación.
Rajoy ha explicado que este documento es una propuesta que va a asumir la Administración Central y que «las otras administraciones tendrán dicho informe para su debate en el Consejo de Política Fiscal y Financiera».
Rajoy ha presentado la reforma que se llevará al Consejo de Ministros este viernes a través de un discurso en el Palacio de la Moncloa, donde no ha entrado en demasiados detalles sobre el contenido de la misma y solo ha dado algunas pinceladas sobre los dos centenares de medidas que incluye el informe.
Durante su exposición, Rajoy ha puesto como ejemplo de duplicidades en las administraciones que «solo la Administración General del Estado (Gobierno y embajadas) tiene abiertas 4.800 cuentas bancarias». «¿Qué sentido tiene comprar por separado si juntos podemos hacerlo más barato?», se ha preguntado.







