Rafael Blasco ha retado al PP, tanto al partido en Valencia como a la dirección nacional. Su negativa a abandonar el escaño tras su imputación en el ‘caso Cooperación’, tal y como le reclama el presidente de la Generalitat, no sólo es un desafió en toda regla para Alberto Fabra, sino también para Mariano Rajoy, que visitará Castellón el sábado. Y es que, la actitud del exconsejero autonómico pone en jaque, una vez más, el discurso de Génova contra la corrupción.
Blasco no está dispuesto a abandonar su escaño así como así. A pesar de las presiones que Fabra está ejerciendo para que el exconsejero diga adiós a las Cortes valencianas por su presunta participación en los desvíos de fondos de cooperación, el veterano dirigente del PP ha rechazado de plano esta posibilidad.
“Si se abre juicio oral valoraré la situación y haré lo mejor para mi partido y mi función como diputado. Esa hipótesis no está planteada, es absurdo hablar sobre ella”, aseguró ayer en los pasillos de la cámara autonómica sobre su expulsión. Y es que, según él “no haré nada que vaya contra mi dignidad personal o ponga en duda la representación democrática que tengo”.
Unas palabras con las que Blasco eleva el tono de la disputa que mantiene con Fabra. Pugna en las filas populares que está poniendo a prueba el liderazgo del presidente de la Generalitat, del que tanto se ha hablado en las últimas semanas por su decisión de contratar un entrenador personal en esta materia.
Pero aquí no queda la cosa. El exconsejero ha decidido ampliar este reto a Madrid coincidiendo con la visita de Mariano Rajoy el sábado a para participar en un acto del PP autonómico. En concreto, Blasco, con su actitud, está poniendo en jaque el mensaje contra la corrupción que abandera los máximos responsables del PP, desde Mariano Rajoy hasta María Dolores de Cospedal.
Por si esto no fuera bastante, también aprovechó ayer su asistencia al pleno valenciano para recordar su papel en las elecciones valencianas en las que el partido logró 1.2 millones de votos. “Mi contribución a las victorias del PP ha sido modesta, pero significativa”, aseguró, según El País, en un mensaje a Génova que recuerda las palabras que pronunciaba Francisco Camps en pleno ‘causa de los trajes’.







