La dejadez del Ayuntamiento de Madrid podría haber motivado el deterioro del palacio de Sueca, un edificio que goza de la máxima protección histórico-artística y que el Consistorio que preside Ana Botella pretende derribar este verano.
Es por eso, que la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo ha abierto una investigación cuya primera consecuencia ha sido la paralización del derribo, tal y como adelanta El País.
La Fiscalía habría actuado, tras conocer un informe de Urbanismo, desvelado por este diario, en el que se asegura que José María Álvarez del Manzano, Alberto Ruiz-Gallardón y Ana Botella, descuidaron su obligación legal de uidar del edificio.
Ahora, el fiscal concluye que “existen indicios racionales de que los daños sufridos lo han sido como consecuencia de una falta de conservación y de mantenimiento flagrante” y de, momento ha parado la demolición.
Hay que recordar que cuando la oposición preguntó hace unos días, a finales de mayo sobre los costes de la demolición, la responsable del Área de Gobierno de Economía, Hacienda y Administración Pública del Ayuntamiento de Madrid, Concepción Dancausa, aseguró que los costes de expropiación o de vigilancia compensarán el coste de la demolición del Palacio de la Duquesa de Sueca, que comenzará en verano.
Preguntada en el Pleno municipal por el concejal del grupo municipal de UpyD Luis Mariano Palacios sobre el coste que este Palacio ha tenido para los madrileños, Dancausa ha respondido que «el coste de expropiación de 4,4 millones de euros o el coste de las labores de vigilancia de 270 millones de euros, compensará el coste de la demolición».
En aquella ocasión, y según una información recogida por Europa Press, Dancausa defendió la actuación del Ayuntamiento sobre este edificio, y sobre si el nivel de protección del Palacio, que obtuvo el grado de protección especial uno, fue el adecuado, Dancausa reiteró en varias ocasiones durante su intervención que «cuando el edificio fue expropiado ya está en ruinas». Por tanto, según aseguró la edil «la obligación del Consistorio es vigilar y controlar la seguridad del edificio e impedir su acceso a personas no autorizadas».
Sobre este asunto, la oposición ha pedido reiteradamente explicaciones a la alcaldesa Ana Botella a la que acusa de descuidar el patrimonio histórico de la ciudad.







