El hecho de que Alicia Sánchez Camacho cobre dos sueldos, uno como senadora y otro como presidenta del PP catalán, está en boca de todos, a pesar de que la presidenta del PP quiera al revelar ese dato desmentir que no se haya triplicado su sueldo en plena crisis como informaba hoy El País. La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, ha explicado que en la actualidad percibe dos sueldos, como senadora y como presidenta del partido en Catalunya, y que sus ingresos anuales se sitúan entre los 103.000 y los 108.000 euros.
La dirigente popular ha señalado que en la actualidad percibe dos sueldos, como senadora y como presidenta del partido en Cataluña, y que sus ingresos anuales se sitúan entre los 103.000 y los 108.000 euros y además ha asegurado que hace lo “mismo que han hecho otros presidentes del partido. Sus explicaciones lejos de recudirla polémica la han aumentado, ya que hay muchos militantes que no comprenden que los políticos ‘populares’ cobren dos salarios en tiempos de recesión.
La política ‘popular’ quería que amainara el temporal al señala en RNE que la información «no se corresponde con la realidad solo por una cuestión formal: » porque los datos que aporta el diario de 2009 en realidad se corresponden con el año 2008, y explica que cuando elegida presidenta del PP de Cataluña en 2008, “se produjo el aumento”.
No es la única dirigente regional que se ve envuelta en este tipo de escándalos, ya que esta polémica se une a la controversia que provocan los elevados emolumentos que percibe María Dolores de Cospedal.
El PSOE de Castilla-La Mancha lleva tiempo denunciando los elevados ingresos de De Cospedal, que, según su declaración de bienes, ingresó en 2011 un total de 158.000 euros.
Y es que tal y como publicaba El País en enero, según su declaración, Cospedal percibió 88.897 euros netos como secretaria general del PP, 31.775 euros del Senado (hasta junio), 36.082 como presidenta de la Junta de Castilla-La Mancha y 1.634 por trienios como abogada del Estado.
Los socialistas hicieron notar ya en aquella ocasión que la presidenta regional cobró “más que el presidente del Gobierno, el presidente del Congreso, el del Senado, el Rey o el Príncipe”.






