Los pacientes madrileños quieren ser atendidos en centros sanitarios de gestión pública. Así lo indica el informe elaborado por el Observatorio Madrileño de Salud, formado por sindicatos, una veintena de ayuntamientos, asociaciones profesionales y entidades sociales, que señala que un 44% de los usuarios a los que se les ha ofrecido ser derivados a la privada lo han rechazado.
Según ha indicado Ana González, secretaria de Política Social e Igualdad de CCOO Madrid, en la rueda de prensa que han ofrecido varios representantes del Observatorio para dar a conocer el informe ‘El impacto de las políticas de recortes y privatizaciones en la Sanidad madrileña’, “este Gobierno no está capacitado para gestionar los intereses sanitarios de los ciudadanos, que apuestan por la Sanidad pública. Sabiendo que ponen en riesgo su salud, un 44% de los pacientes a los que les ofrecen ser derivados a centros privados lo rechazan”.
Todo ello a pesar de que se está produciendo un incremento de las listas de espera, especialmente en consultas externas y en intervenciones quirúrgicas, según dice el mencionado documento. “El aumento estimado de estas demoras está en un 9,5% de promedio, aunque su distribución no será homogénea y habrá algunas especialidades y actividades que tendrán incrementos muy superiores”, ha relatado Marciano Sánchez Bayle, médico y portavoz de la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), que también forma parte del Observatorio.
Y a pesar también de que la presión sobre los pacientes para que acudan a centros privados es cada vez mayor. Según pone de manifiesto el informe, “se está produciendo una derivación sistemática de pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas hacia los centros privados (concesiones, centros con conciertos especiales y centros concertados), que se produce desde los centros de llamadas, que persiguen a los usuarios para cambiarles las citas de los centros públicos por otras en los privados”.
Un aumento en las listas de espera que ha provocado la creciente falta de profesionales en los centros sanitarios, cuyo número es cada vez menor debido a los recortes del Ejecutivo autonómico. El Observatorio señala que se ha producido una “disminución de trabajadores en todas las categorías” y que “en sólo cuatro meses hay 2.500 menos”, cifra que podría aumentar hasta los 7.000 debido al recorte presupuestario decretado en 2013.
Además, la falta de personal tiene otros efectos paralelos, como el cierre de plantas de los hospitales, la pérdida de actividad en las jornadas de tarde (peonadas) o la infrautilización de los quirófanos y recursos tecnológicos (radiología, laboratorios…).
El informe habla también de una disminución de la actividad del sector público que hará que en un año haya 4,7 millones de consultas menos en Atención Primaria (medicina general, pediatría y enfermería), 1 millón menos de consultas externas de Atención Especializada, 123.000 exploraciones radiológicas menos, 44.800 ingresos menos y 37.400 intervenciones quirúrgicas menos.
La Sanidad pública está sufriendo una “disminución presupuestaria” como consecuencia de los recortes. “Este año, los hospitales públicos han tenido una bajada del 16,5%, que se suma al 9,5% en 2011 y el 1,5% en el 2012”. Asimismo, dice el informe, “la Atención Primaria sufre un proceso paralelo de descapitalización (recorte presupuestario del 3,7% en 2012 y del 7,06% en 2013)”.
Algo ante lo que la ciudadanía no está dispuesta a quedarse de brazos cruzados, ha dicho Sánchez Bayle, que ha asegurado que la oposición de los madrileños, junto a la de los profesionales, es la que ha provocado que el proceso privatizador avance “más lentamente de lo previsto”. Un rechazo que además se ha podido ver no sólo en las movilizaciones, sino en la recogida de más de 1,8 millones de firmas en hospitales y ambulatorios de la región, e incluso en la Consulta por la Sanidad celebrada entre el 5 y el 10 de mayo, en la que se recogieron más de 930.000 votos contra las privatizaciones orquestadas por Ignacio González.







