El apuñalamiento de un exempleado de Bankia en Valencia no ha sido una sorpresa para sus colegas de profesión. Representantes de los trabajadores del sector se han lanzado a criticar la pasividad de la justicia y algunos agentes sociales a la hora de calmar la tensión que se vive en muchas sucursales. Una situación que dicen llevar tiempo denunciando.
La posición más dura de cuántas se han dado a conocer hoy desde sindicatos del más diverso cariz ha sido la de UGT a través de una nota titulada: “Pagamos los de abajo los platos rotos que rompieron los de arriba”. En él se hace hincapié en que mientras los poderosos “deben disfrutar haciendo discursos, codeándose con la creme de la creme” e incluso se permiten dar nuevas recetas a cada momento para salvar la crisis “donde ellos nos metieron”, somos “los de abajo” quienes “nos equivocamos, una y otra vez de enemigo, y nos encarnizamos entre nosotros”.
En este discurso, como han hecho otros sindicatos, sitúan a los empleados de banca como víctimas de las órdenes de colocar ciertos productos de inversión “como sea”. Una consigna a la que, según UGT, “nadie con sentido común parece poner coto”. Además, se critica que “llevamos tiempo advirtiendo de que el ambiente en los patios de operaciones es de mucha tensión, a la vez que nuestros gestores desvían la mirada y sólo nos responden con más fuego amigo”. Además, se apunta que los trabajadores llevan tiempo asistiendo a “una escalada que no parece tener final” y que “corremos el riesgo de que algún día tengamos un disgusto que lamentar porque los ánimos de mucha gente, con toda la razón del mundo, están encendidos”.
El comunicado termina defendiendo que “la justicia debe actuar y dar su merecido a quien se burló de empleados y clientes” a la par que conmina a la prensa a “mostrar lo que ha ocurrido señalando a los culpables y dejando a salvo a los empleados”. Después reclama de las entidades que los trabajadores puedan trabajar sin presión, “consciente de que hay una diferencia entre venta y colocación”.
Por su parte, Bankia ha emitido un comunicado en el que “lamenta profundamente la agresión sufrida en el día de ayer en Valencia, por un antiguo empleado de la entidad”. Igualmente, el banco nacionalizado comenta que “la integridad de las personas es el más alto valor que debe respetarse y, por tanto, condena cualquier tipo de actitud violenta que atente contra la misma”.
El agredido, un antiguo empleado de la desaparecida Bancaja -una de las siete cajas de ahorros fundadoras de Bankia- evoluciona favorablemente, según las últimas informaciones, en el Hospital de La Fe. El trabajador, ya retirado a su casa familiar en el barrio valenciano de La Punta, fue agredido por un policía que había resultado afectado por una colocación de participaciones preferentes comercializadas en la sucursal en la que trabajaba el acuchillado.







