La cruzada de Esperanza Aguirre contra las subidas de impuestos de Rajoy continúa. La presidenta del PP madrileño utiliza ahora su perfil de Twitter para impartir doctrina a sus casi 160.000 seguidores y también para recordarles que ella convirtió a la Comunidad Madrid en localización fiscal favoritas de las grandes fortunas españolas.
“Estoy a favor de la competencia fiscal. Muchos ciudadanos se han mudado a Madrid a pagar aquí su renta. Por eso la región recauda más”. Así de clara se muestra Aguirre en su Twitter, que ha utilizado para lanzar nuevos ataques a su jefe de filas en el PP, Mariano Rajoy.
“El ADN de nuestro partido: no subir ningún impuesto”, asegura la ‘lideresa’ echando más leña a la batalla que ha emprendido contra el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro por los tributos.
Este ‘paraíso fiscal’ en el que ha convertido Aguirre Madrid no ha sido una característica que haya modificado su discípulo en la Presidencia regional, Ignacio González, también militante del ala liberal del PP, que prefiere privatizar la sanidad y la educación antes que subir impuestos.
Para que esto sea así, Esperanza Aguirre tuvo que decir ‘no’ cuando, hace ya casi dos años, José Luis Rodríguez Zapatero decidió recuperar el impuesto del patrimonio. En este momento, tres autonomías gobernadas por el PP rechazaron aplicar el tributo: Baleares, la Comunidad Valencia y Madrid al considerar que era injusto y perjudicaba a las clases medias.
Después, las necesidades recaudatorias pesaron más que las convicciones, aunque solo en el caso de las dos primeras porque el Gobierno de Ignacio González sigue sin querer oír hablar del tema, y eso, que con este gravamen habría evitado muchos recortes.
De subir los impuestos, la Comunidad de Madrid sería, y con diferencia, la autonomía que más recursos captaría si aplicara el mencionado impuesto de patrimonio, conocido como el gravamen de los ricos. En el último ejercicio en que recaudó este tributo, el de 2008, ingresó 632 millones de euros, el 30% de los 2.112 millones recabados en el conjunto de España aportados por cerca de un millón de declarantes.
Ahora la capacidad recaudatoria sería mucho menor, porque el Ejecutivo de Zapatero amplió el mínimo que estaba exento. Los contribuyentes que deben pagar el impuesto sobre el patrimonio son los que poseen una riqueza neta superior a los 700.000 euros (los primeros 300.000 euros de la primera vivienda están libres de esta carga tributaria) frente a los 108.182 euros vigentes en el ejercicio 2008.
En este sentido, el sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) calcula Madrid podría recaudar 323 millones de euros si implantara este gravamen a las 27.629 fortunas que residen en la autonomía, algunas de ellas procedentes de distintos puntos de España, pero que han fijado su residencia en la comunidad.







