El ‘huracán’ Esperanza Aguirre ha hecho perder hoy los papeles a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría que ha recordado a la líder que en lo que va de año, “se han reducido 300.000 empleos públicos”.
La cifra supone casi la tercera parte de los 929.100 empleos que se han destruido en España desde que gobierna Mariano Rajoy. Y, sin embargo, no parece ser suficiente para la ‘lideresa’ que reclama un ritmo más rápido en el desmantelamiento de las administraciones públicas.
Ante el empuje reformista de Aguirre y del sector que lidera, la vicepresidenta ha querido lanzar un elogio a los funcionarios que, “han realizado un esfuerzo importante ya” y ha recordado que, entre otras cosas se han quedado sin paga extra.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Soraya Saénz de Santamaría también le ha explicado a Aguirre, sin nombrarla, que “no se reforma la administración pública en una hora”. O al menos no se hace así “si se quiere hacer bien”.
La vicepresidenta ha esgrimido también otros argumentos en defensa del compromiso del Gobierno con los recortes de empleo público que Esperanza Aguirre parece haber puesto en duda.
Por ejemplo, según ella, España tiene por primera vez una Ley Organica de Estabilidad Financiera y que el Ejecutivo de Rajoy ha introducido un principio de responsabilidad y ha puesto en marcha un redimensionamiento del sector público empresarial.
Sin embargo, las cifras de la última EPA no coinciden con estas afirmaciones. De hecho, las empresas públicas han aumentado sus plantillas en 11.600 personas en el último trimestre.







