Los indignados han dicho basta ante el aumento de la represión denominada de “baja intensidad”, basada en identificaciones aleatorias y sanciones económicas por participar en las movilizaciones sociales. La Plataforma de Desobediencia Civil se concentrarán en Madrid bajo el lema ‘Sin documentación, hablemos de desobediencia civil’.
A las 20 horas en la Plaza del Museo Reina Sofía de la capital, los ciudadanos indignados con la represión policial están llamados a una “sesión teórica sobre desobediencia civil, en plena calle, con posibilidad de prácticas’, según reza la propia convocatoria de esta protesta.
Una acción con la que la Plataforma por la Desobediencia Civil quiere denunciar que están aumentado las identificaciones llevadas a cabo por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado cada vez que un movimiento ciudadano se manifiesta. Si hasta ahora se requería la documentación “a personas en función de su color de piel o de su aspecto”, ahora esta práctica ha aumentado por el malestar social con los recortes de Rajoy.
Así, en un comunicado, esta plataforma denuncia desde las “movilizaciones masivas a partir del 15M de 2011 se ha incrementado la vía represiva de carácter económico mediante un aumento considerable de las sanciones a las personas identificadas aleatoriamente en las movilizaciones sociales”. Una práctica que “supone de hecho una restricción importante al ejercicio de derechos fundamentales” y que coincide, según ellos, con la llegada de Cristina Cifuentes a la Delegación del Gobierno de Madrid.
Estas multas suponen “para muchas de las personas sancionadas un grave problema económico en el contexto de una ya de por sí grave situación económica”, por lo que aseguran que este sistema de sanciones son “indiscriminadas, injustas e ilegales” y “convierte a cualquier persona en víctima potencial de lo que llamamos ‘buro-represión’ o represión ‘de baja intensidad”.
Para este colectivo está claro qué se quiere perseguir con esta represión: “desincentivar la protesta social, desmovilizar a la ciudadanía, precarizar a personas ya muy precarizadas, focalizar las energías transformadoras en el trabajo antirrepresivo y generar un clima de miedo”.
“En una vuelta de tuerca más, el Estado recauda a costa de saquear a una ciudadanía a la que lleva tiempo exprimiendo a través de unos recortes cada día más salvajes e inmorales”, aseguran en su comunicado.
Por todo esto, esta plataforma llama a “no retroceder” y salir a la calle a denunciar esta situación.






