Granados se ausentó de la Asamblea de Madrid para no tener que votar contra Mariano Rajoy y aunque el partido le ha multado por ello, la ‘anécdota’ no ha pasado inadvertida. Este ‘tirón de orejas’ casi ha coincidido con la noticia que daba ayer elconfidencial.com, diario que asegura que “un amigo de Granados pagó el espionaje a González, según las facturas de la agencia de detectives Método 3”.
La multa se conoció este martes, cuando el Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea de Madrid informó que había sancionado al diputado Francisco Granados por ausentarse de una votación sin justificar su ausencia. Y es que trataba de una votación importante ya que lo que se decidía era si la Cámara se presentaba alegaciones al recurso al Tribunal Constitucional que presentó el Gobierno de Mariano Rajoy contra el euro por receta.
Los hechos sucedieron la noche del pleno del 14 de febrero, cuando se votó si la Asamblea debía presentar alegaciones al recurso presentado por el Gobierno central ante el Tribunal Constitucional (TC) contra el euro por receta aprobado, precisamente, por el propio hemiciclo madrileño.
Al final, el grupo parlamentario popular decidió presentar alegaciones para defender la ley que la propia Asamblea había aprobado, ya que la propuesta fue aprobada sin el apoyo Granados, pero con 67 votos a favor del resto de los parlamentarios del PP.
Sin embargo, la noticia de ‘deserción’ de Granados, no ha sido el único quebradero de cabeza que le ha dado a Ignacio González su eterno rival, por lo menos según elconfidencial.com.
Este digital asegura que “David Marjaliza, un empresario de la construcción amigo de Francisco Granados desde la infancia, pagó el informe sobre Ignacio González elaborado por la agencia de espías Método 3 y que fue encargado en verano de 2006”.
Dice que “así lo atestiguan las facturas de la agencia, que revelan seis pagos del constructor, entre 2007 y 2008, a través de su empresa Servicios Logísticos e Inmobiliarios, por un importe total de 223.000 euros. Marjaliza, sin embargo, lo niega y, según su abogado, asegura que se trata de seis facturas que han sido manipuladas y que corresponden, en realidad, a un trabajo anterior encargado a la misma agencia en el año 2005”.






