Soraya Sáenz de Santamaría se está erigiendo como la llamada a ser la sucesora de Mariano Rajoy al frente del PP y candidata al Gobierno ante la debilidad en la que se encuentra la secretaria general del partido. En los últimos días, la figura de María Dolores de Cospedal se ha puesto en entredicho, entre otras cosas, por demandar a Luis Bárcenas y a El País sin esperar a la acción judicial que está estudiando presentar Génova.
El nombre de la portavoz y vicepresidenta del Gobierno gana enteros con el paso de las semanas en el no tan hipotético escenario de que el líder del PP rechace seguir al frente del partido en las próximas generales de dentro de dos años, en 2015. El actual desgaste que está sufriendo Rajoy en los 14 meses que solo lleva en La Moncloa ha provocado que un sector de los populares vea en Santamaría al recambio perfecto.
Y es que, la exportavoz del PP en el Congreso ha sido una de las pocas dirigentes del partido que no se ha visto salpicada por las polémicas en torno a los ‘papeles de Bárcenas’ y la polémica por los presuntos sobresueldos a altos cargos. “Está limpia”, destacan compañeros de filas que alaban su labor en el Gobierno, así como que haya dado la cara todos los viernes en las ruedas de prensa tras el Consejo de Ministros ante los problemas que afectan al PP y salga indemne.
Una apuesta por Soraya Sáenz de Santamaría como el relevo idóneo de Rajoy que aumenta ante la debilidad de la que podría ser su rival en esta carrera por la sucesión: María Dolores de Cospedal. La secretaria general del PP está viviendo su peor momento en el partido en los últimos meses ante el aluvión de críticas que recibe por sus propios compañeros de filas.
Ayer mismo, tal y como desveló EL BOLETIN, un sector del PP arremetió contra la también presidenta manchega por su decisión de presentar una demanda civil a título personal contra Bárcenas y El País a espaldas de Génova. Según aseguraron varios dirigentes populares, Cospedal no anunció a la dirección nacional que el pasado viernes iba a presentar en Toledo una demanda contra el extesorero y el diario de Prisa, paso judicial que tardó tres días en confirmar.
Por si no fuera bastante con esto, la demanda de la secretaria general deja en evidencia al propio PP que aún no había presentado en los juzgados su querella al estar aún en estudio.







