Ignacio González no quiere dejar la Presidencia de la Comunidad de Madrid y ya se ha puesto manos a la obra ante las elecciones autonómicas de dentro de tres años. El jefe del Ejecutivo ha empezado a desmarcarse de Esperanza Aguirre y acercarse a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, en un intento por limar las rencillas que hasta ahora le separaban de la dirección nacional del partido.
Según adelantó EL BOLETIN el pasado martes, González empieza a estar cansado de los intentos de Aguirre de marcar la agenda a Génova. La decisión de la ‘lideresa’ de abrir a los medios la reunión de la Ejecutiva del PP de Madrid frente al hermetismo impuesto por Rajoy en este tipo de citas no ha sentado demasiado bien el presidente autonómico que cree que las “cuestiones internas de los partidos” se tienen que arreglar “dentro de la casa”.
Unas críticas hacia una decisión tomada por la ‘lideresa’ que se une a la negativa de González de seguir los dictados de Aguirre y negarse a hacer ‘sangre’ en torno a la polémica por los ‘papeles de Bárcenas’ que ha salpicado de lleno al propio Rajoy.
Y es que, el presidente de la Comunidad de Madrid ha empezado a tender puentes con la dirección del PP y, en concreto, con Cospedal, para ser la primera opción de Génova para seguir en este cargo en las elecciones autonómicas de 2015. González espera que la distancia que ha puesto con las tesis defendidas por Aguirre sea suficientes para que la secretaria general del partido le vea como un buen candidato para que los populares mantengan el poder en una de las regiones más importantes de España.







