Doce meses. Este es el tiempo en el que los empresarios valencianos han visto cómo la región ha perdido a dos de sus más relevantes entidades financieras, la CAM y Banco de Valencia, ahora en manos de Sabadell y La Caixa, respectivamente. Y todo, según el colectivo empresarial, por culpa de Mariano Rajoy que se ha quedado de brazos cruzados facilitando así la entrega de dos de los ‘buques insignia’ de Valencia a ‘los catalanes’ mientras la comunidad se ‘hunde’ económicamente.
Los empresarios valencianos recibieron con euforia la llegada de Mariano Rajoy a La Moncloa. Este colectivo esperaba que el Gobierno del PP solucionara las dificultades por las que estaban pasando con un sector de la construcción sumido en una crisis nunca vista y unas cajas, cuyos balances económicos se veían arrastrados por esta situación. Una expectación que se ha ido diluyendo con el paso de los meses y que se ha traducido en reproches y acusaciones.
Tras la pérdida de Bancaja, en el mundo empresarial se confiaba en que tanto Caja de Ahorros del Mediterráneo como Banco de Valencia siguieran siendo las ‘embajadoras’ de la Comunidad Valenciana fuera de las fronteras autonómicas y liderasen el resurgir económico de la región. Nada más lejos de la realidad. Su ‘valencianidad’ ha dejado paso a la ‘catalanidad’ de sus nuevos dueños.
Ambas entidades fueron sido adquiridas en subasta por La Caixa y Sabadell. Una pérdida en manos de ‘los catalanes’ que los empresarios de la región del Turia no han aceptado de buen grado. Y es que, esperaban un gesto salvador del Gobierno de Rajoy que no llegó. Por ello, en los corrillos empresariales se recrimina al líder del PP de haber abandonado a su suerte a la comunidad en beneficio de Cataluña.
Una indignación con Rajoy por haber dado la espalda a Valencia que incluso hacen público algunos de los máximos responsables empresariales como Vicente Boluda. El presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), que, en una entrevista en El País hace unos días, aseguró que el trato hacia la región “es totalmente discriminatorio respecto al resto de comunidades”. “No solo es discriminatorio sino yo diría que es hasta vejatorio, porque es la única que paga por encima de la media y recibe por debajo de la media, estando por debajo en PIB por habitante”, destacó Boluda que sí admitió que la situación viene de lejos.
Ante esta discriminación, el empresario propone que al igual que “el Estado español recauda y reparte el dinero a las comunidades, yo quiero recaudar y pagar al Estado español mi cuota”. Es decir un pacto fiscal con el que dar al Estado una cuota, “el resto ya veré en qué me lo gasto y sabré gastármelo mucho mejor”.
Precisamente, las quejas de este colectivo se ha puesto de manifiesto en una encuesta realizada por el Colegio de Economistas de la Comunidad Valenciana. En este sondeo, el 92% de los expertos económicos preguntados cree que la situación económica de la región es peor que hace un año. Asimismo, más del 70% considera que es tan mala que sólo puede mantenerse o mejorar.
Y todo, según se aseguran en corrillos empresariales, por la inacción de Rajoy y sus guiños a Cataluña en un año, este 2012, en el que ha habido elecciones a la Generalitat.







