La Policía Municipal ha dicho basta después de que Ana Botella haya roto la mesa de negociación. Los agentes han dado por iniciado el conflicto con el Ayuntamiento de Madrid y han amenazado a la alcaldesa con una batalla ‘sin precedentes’ contra los “brutales” recortes que aplicará al sector a través de jornadas maratonianas de trabajo y una reducción de la seguridad de la plantilla.
Así lo ha indicado CCOO en un comunicado, donde asegura que el consistorio rompió ayer la negociación colectiva con la Policía Municipal y “apostó por una interpretación salvaje del Real Decreto 20/2012 y la Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2012 para el cuerpo”, lo que “va a provocar irremediablemente uno de los peores conflictos que ha vivido el colectivo”.
Según el sindicato, “las condiciones laborales a las que se ha condenado a los policías de Madrid no sólo se limitan a trabajar 26 días más, sino que los policías se verán obligados a trabajar muchas más horas que los empleados públicos del Ayuntamiento”.
Además, el Gobierno municipal “quiere más disponibilidad para que trabajemos más días festivos y fines de semana. La plantilla está indignada porque ya saben que al año se darán muchos periodos brutales de más de diez días ininterrumpidos trabajando”.
La nota de CCOO continúa asegurando que “el consistorio no sólo ha demostrado con esta medida su incapacidad para la negociación colectiva, sino que ha aprovechado los recortes del Gobierno y se ha cebado para explotar aún más a una la plantilla agotada y quemada por la exposición a riegos y a un peligroso y agotador turno de noche, que ahora aumentadas las jornadas, será aún más implacable”.
“Es inaceptable incrementar las jornadas de noche, es una bestialidad porque según los estudios de la Secretaría de Salud Laboral de CCOO de Madrid, afecta a los ritmos biológicos, agrava la perturbación del sueño y del descanso por la necesidad de permanecer despiertos y alerta en horas biológicamente anómalas, a lo que se añaden trastornos nerviosos y gastrointestinales”.
Para CCOO “no ha habido buena fe ni la información necesaria en la negociación, ya que el Ayuntamiento obliga a los policías a trabajar 102 horas más de servicio más allá de las 37,5 horas semanales que aprobó el Gobierno a través de la LPGE 2012”.
“El desprecio del Ayuntamiento de Ana Botella a la seguridad de las plantillas de policía, a la conciliación de la vida social y a la prevención de riesgos que supone este aumento brutal de 26 días más de servicio al año, demuestra la obsesión por depreciar el valor de su trabajo y arruinar su descanso por mantener una dirección por objetivos que alimenta a una legión de altos cargos y asesores”.
Por ello, el sindicato concluye que “el conflicto es grave y sólo finalizará cuando los policías vuelvan a tener un régimen de libranzas y una organización del trabajo decente que respete su descanso, su salud y su dignidad como trabajadores”.







