Ignacio González ha encontrado en Antonio Beteta a su mejor ‘aliado’ para conservar el poder en la Comunidad de Madrid. El sucesor de Esperanza Aguirre, según comentan algunas fuentes cercanas al asunto, tratará de ganarse el favor del que fuera su compañero en el Gobierno regional, ahora secretario de Estado de Cristóbal Montoro, cesando al consejero de Economía regional, Percival Manglano.
La decisión de González podría materializarse dentro de un mes, cuando tal y como vaticinan las previsiones será investido presidente de la Comunidad y reformará el Gobierno autonómico. Es en ese momento en el que podría hacerle el guiño a Beteta para que éste interceda por él en Génova.
Antonio Beteta fue recuperado por Cristóbal Montoro como secretario de Estado de Administraciones Públicas tras ser defenestrado por Esperanza Aguirre. En 2011, la ‘lideresa’ cesó a Beteta como consejero de Economía y le nombró para dirigir el departamento de Transportes e Infraestructuras. Le pasó una ‘patata caliente’, ya que en ese momento se produjeron diversas subidas en el precio del billete de Metro, lo que granjeó al consejero numerosas críticas.
Aunque la particular ofensiva de Aguirre contra el secretario de Estado no acabó ahí. La dirigente popular acusó a Beteta en mayo, cuando éste ya se encontraba en el equipo de Montoro, de ser el responsable del desfase del déficit público de Madrid. Algo de lo que el exconsejero se desvinculó asegurando que ese problema correspondía a la gestión de Percival Manglano.
Y a pesar de los buenos servicios que prestó Beteta a Aguirre en la comisión parlamentaria del Tamayazo, aún están por ver las causas de sus posteriores desencuentros, quizá relacionadas con Ignacio González, según dicen las malas lenguas.
De ahí que ahora González piense en entregar la cabeza del consejero de Economía madrileño para contentar a Beteta. Una idea que se habría visto reforzada a raíz de las últimas declaraciones de Manglano, que hace solo unos días insinuó que el Gobierno iba a incumplir la Ley de Financiación Autonómica al reducir la partida destinada a la capital en 1.000 millones en 2013 mientras que se aumentará en el resto de comunidades.
A todo ello hay que añadir que Beteta es uno de los miembros más conocidos del ratismo, que lleva la voz cantante en la delegación popular del barrio de Salamanca, la que según los entendidos será la que decidirá quién será el sucesor de Aguirre.







