Ángeles González Sinde seguirá cobrando la indemnización por cesantía que le corresponde como exministra de Cultura, al contrario de lo que han decidido los que fuesen sus compañeros en el Gobierno de Zapatero. Los exaltos cargos del PSOE han renunciado a ella tras recibir una carta de Cristóbal Montoro en la que les instaba a elegir entre esta retribución y otros sueldos públicos o privados, en el caso de tenerlos.
González Sinde ha decidido desmarcarse del PSOE y ha anunciado que no renunciará a esta indemnización, recoge Efe. El decreto aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 13 de julio eliminó “para siempre” la posibilidad de que los altos cargos compatibilizaran durante un máximo de dos años el cobro de esta indemnización con cualquier otra percepción pública o privada, y estableció por ley que los afectados eligieran entre una y otra.
La norma entra en vigor mañana y afecta a cerca de un centenar de exaltos cargos a los que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha remitido una carta para obligarles a decidir. Ante ello, el PSOE ha dado instrucción a sus diputados y miembros del anterior Gobierno para que renuncien a ella. No ha podido ser así con Sinde ni con la exministra de Economía Elena Salgado, ya que ninguna de las dos está afiliada al partido.
No obstante, aunque Sinde ya ha dicho que seguirá cobrando del Estado, se espera que la decisión de Salgado esté en línea con la pauta marcada por el PSOE, ya que recibe un sueldo como consejera de la filial chilena de Endesa.
La mayor parte de los exaltos cargos del Gobierno socialista que cobran algún sueldo, incluido el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, han renunciado ya a la indemnización por cesantía a la que hasta ahora tenían derecho. Así, el propio Zapatero se quedará con el sueldo que percibe como miembro del Consejo de Estado, al igual que su exvicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega.
El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ya renunció en su día, cuando abandonó el Gobierno hace algo más de un año, a percibir la indemnización por cesantía. Y a él se han unido ahora alrededor de una veintena de exministros de Zapatero y varios de sus exsecretarios de Estado que sí la recibían y que son diputados, como Manuel Chaves, José Blanco, Francisco Caamaño, Carme Chacón, Trinidad Jiménez, Leire Pajín, Antonio Camacho o Soraya Rodríguez.
Además, la incompatibilidad de sueldos rige también para los que hayan ejercido como presidentes del Congreso y del Senado, así como para los expresidentes y exconsejeros de los organismos reguladores, como es el caso de Miguel Ángel Fernández Ordóñez, quien ha estado al frente del Banco de España hasta hace unas semanas.
Hasta ahora, en virtud de la ley 74/1980, al cesar estos altos cargos tenían derecho a cobrar el 80% del salario que percibían durante el mismo tiempo que hubieran estado al frente de esa responsabilidad y con un máximo de dos años.







