La Ley de Costas aprobada en 1.988 para proteger el entorno natural, sufrirá su primera reforma tras 24 años en vigor. Entre otras cuestiones, se prevé que las nuevas modificaciones ampliarán las concesiones a las viviendas construidas sobre las playas y facilitará la privatización de terrenos degradados.
La reforma ha despertado opiniones encontradas. Los ecologistas han mostrado su oposición a las nuevas medidas, pero tampoco los expertos en urbanismo están contentos. Por su parte, quienes sí se muestran a favor de las modificaciones son los propietarios de construcciones en primera línea de playa.







